Consumo interno en el 2018

Siguiendo la línea de todos los pronósticos, el consumo interno del año 2018 no repunta. Se asegura que son cada vez más los comercios y sitios dedicados al ocio que se encuentran vacíos o que cierran como consecuencia de la caída. Una de las claves de esto puede observarse en el traslado de las marcas, que apuntan a espacios físicos más pequeños como consecuencia de los costos que implican los mayores y que no pueden ser sostenidos por la falta de ventas.

Alerta por caída en el consumo interno

Lo primero que debe entenderse es que lo que se considera dentro del consumo interno explica alrededor del 70% del PBI de la República Argentina. Se trata del motor clave de la economía.

Si bien es cierto que el nivel de compras de los argentinos ha ido cayendo considerablemente en el último tiempo, en la actualidad se encuentra en un pozo del que parece no poder salir. Aunque es verdad que existe algún mes en el que parece remontar.

Tal como nos cuentan desde Estancias Chiripa, en marzo del 2018 el rubro indumentaria femenina empujó hacía arriba los indicadores del sector, ya que las ventas subieron. En comparación con marzo 2017, la venta de vestidos aumentó un 24% lo que vislumbra un atisbo de fuerte mejora.

Una de las grandes consecuencias de esto puede notarse en la gran cantidad de comercios que cierran o que se trasladan, como así también las empresas que despiden empleados. Entre la muy extensa lista de damnificados podemos mencionar empresas dedicadas a todos los rubros de la economía, como así también locales comerciales que se extienden a lo largo de todo el territorio nacional. También se encuentra perjudicado por esto el mercado de alquiler de locales, con la creciente cantidad de estos espacios que se vacían todos los meses.

Todos los datos y estadísticas dieron cuenta de que el 2017 fue malo para la economía argentina, visualizándose esto especialmente en el consumo interno. Los datos aseguran que esta tendencia no parecería revertirse en el año que corre.

Una de las grandes señales que podemos encontrar, especialmente en las ciudades más importantes del país, está en el traslado de las marcas y comercios. Desde siempre la mayor demanda ha sido dirigida a las avenidas, debido a que son las que movilizan mayores flujos de personas y medios de transporte. Además, es en las que se encuentran otros rubros de interés, que pueden atraer personas a transitar por la zona. Sin embargo, hoy en día, son cada vez más las marcas y comercios diversos que abandonan sus alquileres y comienzan a trasladarse a las calles aledañas, en las que los precios de alquiler son menores, como así también en general los metros cuadrados.

La caída en el consumo interno se ve directamente asociada a una caída en el poder adquisitivo de la población. Esto afecta tanto a los sectores medios como bajos del estrato social. Pero los comercios, como dijimos con anterioridad, no son los únicos que se ven afectados. Esto también se puede visualizar en los cines, los espacios culturales, los restaurantes, los locales de comidas rápidas, entre otros. Todos los rubros y sectores se están viendo considerablemente afectados por este consumo interno que no repunta.